BARCELONA · MONTJUÏC Castillo de Montjuïc Una fortaleza sobre el Mediterráneo El Castillo de Montjuïc es una antigua fortaleza militar del siglo XVII construida sobre la cima del monte con el que comparte nombre, frente al Mediterráneo desde su elevada posición. Su actual planta estrellada no corresponde a la estructura original: es el resultado de la gran reforma borbónica iniciada en 1751, cuando la fortificación anterior fue transformada hasta adquirir buena parte del aspecto que conserva hoy. Durante los siglos XIX y XX funcionó como prisión militar y fue escenario de torturas, consejos de guerra y fusilamientos. En la actualidad está abierto al público y puede visitarse. Galerías interiores del castillo BAJO LA MONTAÑA Túneles, baterías y refugios Debido a su ubicación estratégica, la montaña de Montjuïc conserva una compleja red de túneles y pasadizos concebidos para usos militares y de protección. Entre ellos existen conexiones hacia la zona portuaria, galerías asociadas a antiguas baterías —algunas con restos de raíles utilizados para transportar material— y espacios destinados a refugio antiaéreo. OTRA MEMORIA DE MONTJUÏC El antiguo Parque de Atracciones Muy cerca del castillo funcionó durante décadas uno de los espacios de ocio más recordados de Barcelona. El Parque de Atracciones de Montjuïc abrió el 18 de junio de 1966 y cerró definitivamente el 27 de septiembre de 1998. Entre sus instalaciones había un Castillo del Terror y un auditorio con capacidad para unas cuatro mil personas, por el que pasaron numerosos artistas populares de la época. Hoy la zona forma parte de los Jardines de Joan Brossa. De aquel parque permanecen algunas esculturas vinculadas a figuras como Carmen Amaya, Charlie Rivel, Charles Chaplin y Joaquín Blume. Algunos objetos que pertenecieron al Carrer del Terror se conservan y exhiben en el Museo del Juguete de Sant Feliu de Guíxols, en Girona. Parque de Atracciones de Montjuïc · 1967 Parque de Atracciones de Montjuïc · 1970 Explorar en Google Maps ↗
NUEVA YORK · CITY HALL City Hall La estación que inspiró la base de las Guardianas La base improvisada de las Guardianas en Nueva York, situada en la saga en una antigua línea de metro abandonada, se inspiró en la estación abandonada de City Hall, que hoy permite visitas muy restringidas. Sus bóvedas de ladrillo, arcos revestidos de azulejos y el trazado curvo del andén sirvieron como referencia visual para imaginar los túneles en los que se refugian las Guardianas. Antigua estación de City Hall · Fotografía: Caitlin Van Dusen DE LA REALIDAD A LA SAGA Una arquitectura reconocible El artista de la saga, Urban Breznik, se inspiró en imágenes de estas líneas para realizar la ilustración incluida en una de las ediciones antiguas del primer libro, cuando todavía se titulaba En algún lugar de Orión. La influencia puede reconocerse fácilmente en la arquitectura de los túneles: los arcos sucesivos, las superficies de ladrillo y azulejo y la atmósfera subterránea de la estación real pasan a formar parte del imaginario de la base neoyorquina de las Guardianas. Detalle de la antigua estación · Fotografía: Caitlin Van Dusen Imágenes de Caitlin Van Dusen Explorar en Google Maps↗
TRIVIA El Refugio es tan antiguo como Barcino, la antigua ciudad romana de la que aún hoy quedan restos en el centro de Barcelona. Para hacerlo lo más realista posible, hice varias visitas al Museo de Historia de Barcelona, donde es posible caminar entre las ruinas de la ciudad romana en los sótanos. Hay reproducciones de cómo serían las distintas estancias en aquella época, y que inspiraron zonas como la antesala y la terma del Refugio. Las plantas superiores del museo tienen un carácter más medieval que tomé como referencia para las plantas superiores del Refugio. Las puertas que se ven en este pasillo son idénticas a las que aparecen en la fotografía que tomé en algunas de las estancias medievales del museo.